«No te mereces ser feliz»

– ¿Hace cuánto tiempo me has estado engañado? Le preguntó Deva mientras que este sin levantar la mirada estaba escribiendo en su teléfono.

– No sé de qué hablas Deva, claramente estás delirando aún por el dolor de haber perdido a tu hermana – le respondió sin levantar la mirada. 

– Sé que me engañas, vi el mensaje de tu amante en tu teléfono mientras estabas en el baño, no tienes excusa Josh, ya basta de mentirme – replicó Deva con la voz temblorosa. 

– A ver Deva – poniendo su teléfono en la encimera – Primero, no tienes derecho de revisar mis cosas – Deva intentó interrumpirlo, pero Josh sólo levantó la mano en señal de que no podía – Segundo, si te engañé, fue tu culpa – 

Deva al oír esto sintió una combustión de ira y tristeza apoderándose de ella – ¿MI CULPA? – gritó desesperada – ¿ACASO FUI YO LA QUE TE PRESENTÓ A ESA MUJER Y ACASO FUI YO LA QUE TE DIJO QUE PODÍAS… a ver… déjame recordar cómo iba el texto… DEJAR A TU FASTIDIOSA NOVIA PARA IR A PASAR LA MEJOR NOCHE DE TU VIDA, ¿OTRA VEZ? – mientras Deva estaba claramente molesta, Josh sólo sonreía sarcásticamente mientras la veía. 

– Deva, ¿qué querías que hiciera? Desde hace meses que no pasamos la noche juntos o ¿acaso de te acuerdas la última vez que lo hicimos? No ¿verdad? Y ahora, con la muerte de tu hermana, te la pasas llorando todo el día, o encerrada en la habitación llorando, yo sabía que tenías las mismas inclinaciones depresivas que tu hermana, pero ¡Hey! Yo soy un hombre y tengo mis necesidades, y si tú no me das lo que necesito, lo siento, pero lo buscaré en otro lado, y tú tienes la culpa de eso – vociferaba Josh mientras que Deva escuchaba atónita su excusa. 

– Eres increíble – fue lo único que puedo decirle, mientras sin darse cuenta las lágrimas se apoderaban de ella. – ¡Ay no! ¿Vas a llorar de nuevo? – preguntó Josh claramente molesto. 

– Sí Josh, voy a llorar, mi novio me ha engañado, y he perdido a mi hermana gemela ¿qué se supone que haga? – mientras Deva preguntaba, Josh se paró de la silla, metió su teléfono en el bolsillo y salió de la casa. 

Deva sentía como su vida se desmoronaba nuevamente mientras se dejaba caer en el piso de su cocina. Mientras lloraba en silencio pensaba en lo feliz que era tres meses antes. Destellos de risas, confidencias, amor, pasaban como flashback en su mente y no dejaba de desear volver a sentirse así. 

De pronto vibró su teléfono, pero lo ignoró. Vibró al menos unas tres veces más hasta que decidió contestar, era un número que no conocía, lo más extraño es que no conocía el código de área. 

 – ¿Sul sul? – contestó entrecortada. 

– Sul, sul, ¿Hablo con la Srta. Deva Grant? – preguntaba una mujer al otro extremo del teléfono

– Sí, ella habla, ¿quién es? –

– Mi nombre es Iria Yamamoto, soy la encargada de admisiones de la Universidad de San Myushuno, la llamo porque aún estamos esperando su respuesta sobre el cupo que le ofrecimos de la maestría, como sabrá estos cupos son muy codiciados, si dentro de 72 horas no tenemos una respuesta suya, le daremos el cupo a otro alumno-

Deva había olvidado por completo que había sido aceptada en la universidad de sus sueños, con todo lo ocurrido en las últimas semanas había olvidado que debía responder a su solicitud. Pensó en rechazarlo, pero Eda le había dejado dinero para que fuera a la universidad y no quería decepcionarla, pero no sentía que tuviese las fuerzas para irse. Se quedó callada pensando en las razones por las cuales no debería ir y no se le ocurrió ninguna, en cambio tuvo docenas de razones por las cuales tenía que irse de Oasis Spring. 

– Lo siento por no responder, tuve problemas familiares, sí quiero el cupo ¿le envío todo por correo? –

– Sí, cuanto antes mejor. Le estaremos enviando la dirección y un mapa. Estamos felices de que haya decidido formar parte de nuestro alumnado, esperamos verla pronto Srta. Grant. –

– Muchas gracias por llamar – 

 * * *

– ¿Estás segura que no le vas a decir nada a Josh? – le preguntaba Fabiana a Deva mientras estaban tomándose un café luego de que esta le contara que se iría a San Myushuno a hacer su maestría. 

– Sí, tal vez le deje una nota, pero no quiero tener esta conversación con él. Es más, ¿qué me puede decir? ¿Qué no me vaya? No creo que eso pase Fabi –

– Cierto… Aún no puedo creer que te engañara y que además te quiera echar la culpa a ti por su infidelidad – 

– Lo sé, Eda siempre me advirtió sobre él, pero no quería verlo, pensé que estaba siendo sobreprotectora porque ella y él nunca se llevaron bien, pero creo que siempre pudo ver quién en realidad era Josh mientras yo de estúpida andaba enamorada de él. –

– Cariño, no te puedes culpar, todos en algún momento nos enamoramos de alguien que nos rompe el corazón. –

– Lo sé, pero jamás pensé que él lo haría, es decir, sabía que era un chico malo, pero pensé que cambiaría – 

– Deva, nadie cambiará por nadie, excepto por sí mismos, ten presente eso, porque tú lo estás haciendo, estás saliendo de una mala relación, por ti – 

– Lo sé. Gracias Fabiana, no sé qué habría hecho sin ti en estos últimos meses – 

 * * *

Deva llegó a casa luego de despedirse de su amiga Fabiana y sintió una profunda tristeza. Recorrió la casa pensando en los tres años que vivió en ella, las risas que compartió con su hermana, los lugares en donde ella y Josh se demostraron cuánto se amaban, pero, sobre todo, vio las zonas en donde su vida se vino abajo, y aunque quiso sentarse nuevamente a llorar, decidió terminar de empacar. 

Había decidido no llevarse mucho, no sabía si iba a tener espacio en su nuevo hogar, todo lo que era de ella decidió dejarlo en el apartamento de Eda, días antes había contratado a una empresa de mudanzas, pero faltaban algunas cajas por almacenar y debía hacerlo ella antes de irse. Así que terminó de empacar, y decidió irse de esa casa esa misma noche. 

Luego de que todo estaba en el taxi volvió para cerrar todo y verificar que no faltaba nada, se sorprendió al ver que sin sus cosas seguía siendo una casa, agradeció por el tiempo que pasó allí, le dijo adiós a la tristeza que sintió en ese lugar y cerró la puerta para siempre.

 * * *

El departamento de Eda quedaba en las afueras de Oasis Spring, lo habían comprado con la herencia que sus padres le habían dejado, ambas vivieron juntas ahí hasta que Deva conoció a Josh y decidieron irse a vivir juntos. Mantener el apartamento siempre fue costoso, aún más cuando Deva se mudó ya que toda la responsabilidad de los gastos recaía sobre Eda, y para ella mantener el lugar era casi imposible, por eso estuvo a punto de perder el apartamento un par de veces, pero siempre lograban resolver la situación. 

No valía casa nada, pero Deva no quería deshacerse de él, además, ¿quién querría comprar o alquilar un lugar en donde alguien murió? Pensaba constantemente. 

Al llegar, respiró profundo antes de abrir la puerta, no había estado ahí desde hace mucho, ni siquiera quiso ir luego de la muerte de Eda, pero debía hacerlo, se dijo a sí misma que iba hacer la despedida. Cuando entró encontró el lugar lleno de sus cajas, pero limpio, era como ver el depósito de todos sus recuerdos, pero con el aroma de Eda. 

Entró a la habitación y vio todo Eda lo había dejado todo, un suéter sobre la cama, un par de medias tiradas en una esquina, su diario con unas cuantas páginas arrancadas que coincidían con su última nota, fotos de ellas, sus padres, sus abuelos y unos cuantos amigos, unas cuantas botellas de cerveza, si nadie supiera lo que realmente pasó ahí, pensarían que alguien tuvo que salir de prisa de la casa. 

El único cuarto al que no quería entrar era al baño, ahí habían encontrado a Eda, pero no tenía opción, tenía que usarlo. Antes de entrar le escribió a Fabiana para confirmar que el servicio de limpieza había limpiado todo, y ella le dijo que sí. Tomó las pocas fuerzas que tenía y entró. Parecía que nada había pasado, evitó concentrar la mirada en la bañera, terminó rápido y salió. 

Cuando terminó de acomodar todo para su viaje decidió irse a la cama de Eda y dormir, era su última noche en Oasis Spring y quería dormir lo más cerca del recuerdo de su hermana, esa noche no soñó, no se despertó llorando y jamás había dormido tan bien en su vida, pensó que fue como un regalo de su hermana, una noche de paz y tranquilidad. 

Al despertar vio 10 llamadas perdidas de Josh, supuso que había llegado antes a la casa, así que se arregló rápido, tomó sus cosas y salió del apartamento, prefería llegar 3 horas antes al aeropuerto que tener que encontrarse con él. 

Camino al aeropuerto, revisó sus mensajes y pudo leer – ¿Te fuiste sin ni siquiera despedirte? ¿Qué clase de persona se va y deja una nota? Claro, cometo un error y me abandonas, ¿cómo voy hacer para pagar esta casa? ¿Acaso no te importa que tengo que mantener un estatus en mi trabajo? Como siempre pensando sólo en ti. ¿Sabes qué Deva? No te mereces ser feliz. –

1 persona apoya este webtoon

Comparte en tus Redes Sociales

Logo de WebtoonSims
Volver a la Página de Inicio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.