Luego del mensaje de Hiro

“Deva, gracias por la sopa, disculpa el desastre que dejé en la casa, la fiesta se salió de control, pero hiciste un gran trabajo en ocultar los rastros de mis invitados. Debo decir que te pareces a tu mamá, ¿tienes una hermana gemela? ¿Vive contigo en San Myshuno? De verdad no sé cuál eres tú, son idénticas. En fin, gracias por todo lo que hiciste hoy, guardaré la foto hasta el lunes. Espero que logres descansar este fin de semana. Hiro.”

– ¿Y aún no le has contestado? – le preguntó Lily a Deva mientras bajaba el teléfono con el mensaje que Hiro le había mandado hace un día. 

– No, ¿qué se supone que le diga? ¿Que mis padres murieron? ¿que mi hermana gemela se suicidó y que soy lo único que queda de esta familia? – respondió Deva con cierta melancolía. 

– Ok, ok – dijo Lily en un tono más suave tratando de calmar a su amiga – tal vez decirle la verdad no sea tan mala idea, además, siendo honesta Deva, no creo que si quiera debas seguir permitiendo que te escriba, soy la primera en apoyar las historias impredecibles de amor, pero es tu jefe, además, es una de las personas más famosas del país, tal vez, seguir involucrándote de esta forma no sea lo más correcto, ¿lo sabes, ¿verdad? –

– Sí, lo sé, creo que es mejor si no respondo –

– Podrías responder, pero mantenlo profesional, pero sin hacer la situación más incómoda de lo que es, lo vas a tener que ver el lunes – 

– ¿Qué me sugieres? – Preguntó Deva

– Dile la verdad, tal vez no tan descriptiva – dijo Lily soltando una leve risa haciendo que Deva sonriera. 

– Entendido, gracias Lily, no sabes cuánto agradezco estos momentos contigo, sé que seguro estás ocupada o que tienes otros amigos que ver –

– Sí claro, tú y yo sabemos que soy tan solitaria como tú – ambas se echaron a reír luego del comentario de Lily y pasaron el resto de la tarde tratando de redactar la mejor respuesta para que Deva se la pudiera enviar a Hiro ese mismo día. 

– Enviado – dijo Deva suspirando mientras colocaba el teléfono nuevamente en la mesa.

– ¿Nerviosa? – preguntó Lily quien trataba de descifrar los gestos de Deva

– Demasiado, pero tienes razón Lily, es mejor poner límites desde el inicio, porque quiero mantener mi trabajo, pero dudo que lo pueda hacer si me sigo involucrando con él de esa forma – 

Deva revisó el teléfono varias veces esperando una respuesta de Hiro, pero no recibió ningún mensaje de él. 

Luego de una hora de espera ambas sabían que tal vez Deva no recibiría una respuesta ese día, así que decidieron ir al cine y tener un fin de semana normal para olvidar que dentro de dos días Deva tenía que enfrentar a su famoso jefe. 

***

“Buenas tardes Sr. Kimura, no se preocupe, es mi trabajo limpiar, espero que se haya divertido en su fiesta. No, mi hermana Eda no vive conmigo aquí, ella murió hace varios meses atrás. Gracias por cuidar mi foto. Lo veré el lunes. Que tenga un buen fin de semana.” 

Hiro se encontraba en un almuerzo de negocios cuando el mensaje de Deva lo sorprendió, sus labios dibujaron una leve sonrisa que enseguida se desvaneció al leer la forma tan formal en que ella había respondido luego de la nota tan cálida que le dejó. 

Pasó toda la velada pensando en que posiblemente haberle preguntado sobre su hermana fue lo que hizo que ella respondiera de esa forma, quería saber más, pero sabía que no debía insistir, sobre todo cuando ella fue tan contundente con su mensaje – Lo veré el lunes – y el cual no daba ningún indicio de querer seguir hablando. 

Al llegar a su casa Hiro no podía dejar de pensar en Deva, se dirigió a la cocina y vio la foto en la barra, la miró por unos minutos y no vio nada raro, una familia completamente feliz, igual que la suya, pero sabía que muchas veces detrás de esas sonrisas se esconde una profunda oscuridad, y lo sabía porque él es quien usualmente tiene que esconderse. 

***

El lunes luego de clase Deva fue directo a su dormitorio para cambiarse y prepararse para su trabajo; pasó todo el fin de semana pensando en su jefe, se preguntaba qué habría pensado Hiro sobre el mensaje que le envió y si tal vez entendería lo que entre líneas le quiso decir, pero rápidamente sacudió esa idea y salió rumbo al pent-house. 

Al llegar pasó por el mismo protocolo de saludar al guardia de seguridad, poner su carnet en el elevador y esperar impacientemente a que las puertas del elevador se abrieran en el 8vo piso, cuando lo hicieron, respiró profundo y entró y dejó todo en la entrada como le habían enseñado. Vio enseguida que la luz de grabación estaba encendida y por un instante se sintió aliviada de que él estuviese en casa, pero al mismo tiempo entró en pánico al pensar que tendría que darle la cara. 

Entró al baño de invitados porque sentía que le faltaba la respiración. 

– Cálmate – decía en voz baja para intentar desacelerar sus latidos, se vio en el espejo y estaba más ruborizada de lo normal; se echó un poco de agua en la cara y volvió a respirar profundamente. No entendía por qué Hiro producía ese efecto en ella, pero sabía que odiaba sentirse así. Luego de unos minutos dentro del baño salió y caminó directo a la cocina y para su sorpresa Hiro estaba recostado en la nevera bebiendo un vaso de agua. 

– Sr. Kimura ¿cómo está? Pensé que estaba en su estudio grabando – preguntó Deva claramente sorprendida por verlo parado. 

– Hola Deva, sí, salí sólo para buscar agua, por cierto – y acercándose al mostrador sacó la foto debajo de unos libros y la deslizó para que Deva la pudiese tomar – aquí está tu foto, bonita familia, lamento lo de tu hermana – 

Deva aún no se acostumbraba a oír el pésame de las personas, era algo que realmente odiaba, pensaba en que no hay peores palabras para demostrar simpatía en estos casos que esas, pero al oírlas de Hiro sintió paz, era la primera vez que se sentía así. 

– Gracias – dijo en un tono más bajo mientras guardaba la foto en su bolsillo, y cuando se disponía a terminar la conversación para comenzar con su trabajo Hiro la interrumpió.

– ¿Cómo murió? Si no te molesta en decirme – 

Sabía que no debía continuar con la conversación, pero no pudo evitarlo, quería contárselo, así que sin pensarlo mucho le contó una versión corta de los hechos omitiendo por completo a su ex y al acoso que seguía recibiendo de su parte. 

Hiro escuchó con atención mientras Deva le contaba sobre la muerte de su hermana y podía ver que no era algo fácil para ella, y sintió remordimiento por haber preguntado. 

– Disculpa, no sabía… – Hiro no tenía ni idea de cómo responder ante la historia, pero Deva lo interrumpió rápidamente.

– No te preocupes, hablar de ella, aunque sea de su muerte me hace sentir que está cerca de mí, no es como quisiera recordarla, pero es parte de su historia, nuestra historia, y la mejor forma de empoderarme en esta situación es hablando de ello- 

Estas últimas palabras sorprendieron a Hiro, no había conocido a nadie que hubiese pasado por algo tan terrible y aun así decida sonreír. Quería decirle y preguntarles docenas de cosas más, pero decidió no hacerlo. Terminó de beber el agua y se fue directo a su estudio mientras Deva comenzó a limpiar. 

Luego de terminar, Deva se dirigió al estudio para avisarle a su jefe que ya había terminado y que tenía que revisar que todo estuviese bien, pero tocó varias veces y este no respondió, decidió buscar en las otras habitaciones por si acaso había salido y no lo vio, pero no había señal de Hiro Kimura por ningún lado. Tomó la decisión de entrar al estudio, sabía que no debía hacerlo, pero necesitaba llegar a su casa temprano para estudiar, y al entrar vio a su jefe dormido en el sofá del estudio, y tuvo un deja vú al recordar que lo mismo había ocurrido unos días antes. 

Esta vez no quería dejarle nada, así que decidió despertarlo, dudó por un minuto porque no quería que él sintiera que ella estaba invadiendo su espacio, pero descartó ese pensamiento cuando pensó en el examen que tenía al día siguiente. 

– ¿Sr. Kimura? – dijo casi susurrando sin tocarlo, pero este no se movía, así que se acercó un poco más y volvió a llamarlo, pero no obtuvo respuesta. Parecía que estaba en un sueño profundo y sintió lástima por despertarlo, así que decidió tocarlo ligeramente por el brazo – Hiro – dijo con un poco más de volumen, pero igual de sublime.

Hiro abrió los ojos mientras Deva daba dos pasos hacia atrás – Lo siento por despertarlo, pero tengo que irme, ya todo está listo ¿podría revisar mi bolso? – mientras que Deva hablaba Hiro se restregaba los ojos tratando de sacarse el sueño de ellos. 

– No importa – dijo

– ¿Ah? – preguntó Deva con incredulidad

– Puedes irte, ya no voy a revisarte nada, confío en ti Deva, sé que no vas a robarme nada – dijo con voz dormilona

Deva no podía creer lo que estaba escuchando, y decidió sólo darle las gracias y retirarse, pero antes de que pudiera salir del estudio Hiro extendió su brazo y la tomó por la muñeca sutilmente, Deva se sorprendió y volteó a verlo, este enseguida la soltó cuando vio su cara – Lo siento, no quise sorprenderte, disculpa, sólo quería decirte que de verdad lo siento, siento mucho que hayas tenido que pasar por la pérdida de tu hermana, no puedo imaginar cómo te debiste, mejor dicho cómo te debes de sentir, en fin, te dejo ir, disculpa por.. sólo disculpa- Deva no pudo decir más nada sino gracias y buenas noches. 

Saliendo del estudio se dio cuenta que estaba llorando, tomó sus cosas y subió al elevador y rompió a llorar en cuanto cerraron las puertas. ¿Qué tenía Hiro Kiruma que sus palabras siempre le hacían sentir bien?

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Un comentario

  1. Ooh me he emocionado muchísimo cuando deva le ha contado a hiro lo de su hermana , aunque es un momento muy doloroso para ella, el la escucha muy bien y ella se siente mejor , ese roce que tienen aunque ella pone distancia pero el siempre quiero saber más de ella y ella de el en el fondo .

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