Ahora que estoy sola, me gano la vida haciendo esculturas de madera, recolectando y vendiendo lo que encuentre alrededor de la ciudad, también plantando flores y verduras que trae mi mejor amigo de vez en cuando.

Decidí hacerle unos cambios a la casa «definitivamente aquella señora desapareció en un suspiro…».

Vendí la litera que compartía para comprar una cama individual, también fui comprando cosas para armar una pequeña estación para espiar a las personas y una vez completa aprendí a usarla; Ahorro cada dos semanas para comprar un chip que tengo que poner en mi «víctima» para así escuchar y grabar alguna conversación que tenga, cuando tengo un par me acerco a alguien para implantarlo sin que se dé cuenta.

Aunque tengo más conversaciones cotidianas que interesantes, eso me desanima un poco.

A pesar de todo puedo organizar mi dinero, pero mi presupuesto siempre termina muy ajustado; de verdad quisiera comprarme un violín o por lo menos tener uno de mis libros favoritos otra vez, me estoy muriendo sin leer…

Es difícil vivir así, algunos días estoy muy cansada, hambrienta y sucia. Pero esta investigación apenas comienza, además mi mejor amigo me ayuda a sobrellevarlo; una tarde apareció con un regalo para mí, era una cámara pequeña.

No sé qué haría sin él.

Gracias a su regalo pude comenzar a recolectar fotos de varios lugares, sobre todo de esa planta rara que abunda en éste lugar.

También aproveché para documentar las visitas a lugares abandonados de por aquí, esperando hacerme un lugar en SimTube como exploradora urbana. Quizá eso me ayude a futuro, a darle voz a Stranger Ville, conseguir manos extra para resolver esto, un equipo, o algo así.

Pronto se me acabarán los lugares, así que tendré que viajar en búsqueda de sitios embrujados o viejos en otras ciudades.

Sobre la vida aquí, aprendí a encerrarme en mi casa durante el día y salir a investigar por las noches, a comprar todo lo que necesito y buscar trabajos temporales en línea.

Pero no todo es malo: me encariñe mucho con los paisajes que se pueden ver, el aura misteriosa del lugar y la gente, pero no por algún lazo de amistad con ellos, sino por empatía y desear salvarlos.

Este lugar se convirtió en mi nuevo hogar.

Aunque actualmente es como vivir sola en una ciudad entera, la esperanza de algún día devolverles la normalidad a todos aquí me mantiene firme para seguir adelante.

Escuché la alarma de mi celular.

«Que no se pierda la hermosa costumbre de levantarme a la fuerza»

Lo busqué a tientas mientras terminaba de despertarme, una vez en mi mano lo atraje a mi cara rápidamente. Marcaba las 5 de la mañana.

-¿Y si mejor me obligo a abrir los ojos más tarde?- suspiré.- Odio el día.

Giré en la cama dejándolo en el colchón para después dejarme caer al suelo. Si bien me dolía el golpe ganaban mis ganas de hacer nada. Me quedé boca abajo intentando ordenar lo que debía hacer el día de hoy.

-Ya no hay lugares para grabar aquí.- me tallé la cara.

En ese momento escuché un tazón cayendo con fuerza.

-No, no tengo hambre aún, es MUY temprano.- me cubrí la cabeza en señal de berrinche.

Otra cosa fue lanzada.

-Ya, pues, en realidad no quiero comer para no tener que comprar despensa tan rápido. Tú no lo entiendes por OBVIAS razones.- alcé un poco la voz.

Desayuné, me arreglé y salí para revisar mis plantas, después comencé a hacer una escultura de madera para perder el tiempo hasta que diera medio día; volví adentro justo a tiempo, me refresqué y revisé mis redes.

Tenía un par de comentarios nuevos en mi último video y algunos mensajes en Simstagram, la mayoría de ellos decían que fuera a New Crest, ya que era una ciudad casi vacía a excepción de un par de casas y un edificio famoso.

-Es una buena idea, quizá encuentre algún rincón interesante.

Revisé la aplicación de calendario para decidir cuándo viajar, ese lugar quedaba muy lejos de aquí así que tenía que hacer un espacio para darme ese lujo.

-¿Tú qué opinas?

La casilla del próximo viernes fue abierta enseguida, después se abrió la opción para agregar un evento.

-Sabes, aún no me acostumbro a ti.- me reí ligeramente en lo que escribía el recordatorio.- Pero puedes ser útil.

El foco del techo parpadeó un par de veces junto con un ruido de electricidad.

-OK. Eres útil.- giré los ojos.- Dejarme sin luz no es una buena idea.

Saqué mi lengua e hice un gesto obsceno hacia el aire.

-¡Nos vamos el fin de semana!- concluí el asunto junto con un suspiro.

El dichoso viaje terminó siendo uno súper agotador, muy largo, más que largo… ya que no puedo pagar para irme en avión o en un autobús que vaya directamente, fueron varios viajes en distintos camiones o tranvías con infinidad de gente.

Cuando por fin terminó el último recorrido no tardé en bajar corriendo. Miré alrededor apenas salí, era más monte que ciudad, aunque había algunas casas o edificios, pero se veían vacíos.

-Wow, de verdad que New Crest hace honor a su nombre, jaja.- encendí mi celular- Debería hablarle a Hugo y decirle que llegué.

No salía la llamada, es más, ni siquiera había señal.

-¿Habré viajado en vano?, no confío en que haya lugar como para turistas… y si no hay un gimnasio ¡¿en dónde me bañare?!- solté un grito ahogado y patee la tierra.- Lugar de-

-¿Estás perdida?

-¿Hola?- me giré para ver quién me hablaba.

Un chico de rasgos asiáticos y cabello lacio negro me estaba sonriendo, vestía en blanco y negro en un outfit casual pero demasiado presentable.

-No creo que alguien pueda perderse por aquí.- bromeé.- Puedes ver casi todo, ya ni donde vivo está así y eso que es desértico.

Giré los ojos y le di la espalda.

-Si me quieres ayudar.- lo miré de reojo haciendo una mueca.- Dame un lugar para bañarme. Me doy asco.

Él simplemente se rio, me tomó de un brazo para darme la vuelta y hacerme quedar frente a él, después empezó a caminar rápido.

-Le pediré al señor Hayashi que te deje quedar por hoy.- me miró sonriente mientras caminábamos.

« ¡Qué confiado! Esto es raro… ¿y si me está secuestrando? »

-Quiero bañarme, no sentirme como un animal callejero.- le saqué la lengua.- Además tengo cosas qué hacer.

Tiré con fuerza para soltar mi brazo, gesto que le hiso detenerse.

-Pues no te veías tan ocupada.- volvió a mirar el camino.- Si lo estuvieras, me lo hubieras hecho saber para que te dejara en paz y no, pedirme un lugar para bañarte.

Dio una risita ligera pero burlona.

-Bueno, me siento sucia, necesito bañarme, viajé mucho y aplastada por gente desconocida y sudorosa. ¿No puedes olerme o algo así?- fingí mi mejor risa pequeña.

-Sí que puedo.- se encogió de hombros y me observó.- Apestas.

-¡OYE!- le pellizqué cerca de las costillas.

-¡Auch! ¿Querías que te dijera eso o lo contrario?- se tocó el lugar herido entre risas y me miró.- Me agradas.

-Me agradarás también en cuanto me bañe y pueda seguir con mi trabajo.- insistí para que no hiciera conversación.

-Sí.- se concentró en el camino.- Me agradas.- dijo en tono súper egocéntrico.

-De hecho, eres un extraño y estabas llevándome a no sé dónde.- volví a pellizcarlo.

-¡Ah! Jaja.- intentó golpear mi mano pero se detuvo e hiso contacto visual sonriendo.

-¿Quién te crees que eres? No te voy a seguir.- fruncí el ceño.

Me observó con detalle, sonrió ampliamente y cerró los ojos.

-Tu héroe.- abrió los ojos y me guiñó.

-Qué babosada.- le dediqué una cara de asco.

-Vamos.- empezó a caminar.- Tengo que entrenar o me van a regañar.

-¿Entrenar?- mi curiosidad me hiso seguirle el paso.- ¿Hablas de que, en un gimnasio?

-Sí y no. Debemos grabar un teaser para nuestra primera canción. Debutaremos pronto.- dijo muy emocionado.

-Oh… ya, creo que reconozco esas palabras.- contesté lentamente.- No sabía que New Crest tendría un lugar para la gente como tú.

-¿G-gente como yo?- de nuevo se detuvo, pero esta vez no me miró.

Yo también paré mis pasos y miré al suelo.

«Podría ser falso, para llamar mi atención quizá, como es algo de moda ha de pensar que me gusta ese género musical…».

Pasó una brisa helada en mi espalda, a lo cual reaccioné aclarando mi garganta. Miré firmemente hacia chico.

-Lo esperaba de San Myshuno o Del Sol Valley, Mt. Komoberi quizá, pero… ¿New Crest? creí que era como Willow Creek, ¿sabes?, suburbios aburridos.- me mostré lo más seria y tranquila posible.

-Bueno.- se rascó la cabeza y se giró hacia mí.- El señor Hayashi eligió este lugar.

« ¿De qué asiático habla éste? ».

-A.- solté.- Bueno no soy mucho del K-Pop, ni siquiera del Pop en general.

-¿Te caen mal los artistas del K-Pop?- preguntó un poco triste.

-No me caen mal.- vi el cielo unos segundos y volví a hacer contacto visual.- Sólo no me gustan y siento que están muy sobrevalorados.

-Pues parece que no estás al tanto.- arqueó las cejas.

-¿Eh?…

-Hayashi pudo haber elegido cualquiera de los lugares que mencionaste antes.- cruzaba sus brazos.- Pero tiene una mentalidad diferente y piensa cambiar radicalmente la industria del K-Pop, algo que siendo una leyenda del mismo, lo pone en riesgo de perder su carrera.

-Mucha labia. Pero suena bien.- sonreí.- Las personas que no se conforman tienen mi aprobación.

Subí un pulgar para poner lo que dije de manera literal y sonreí.

-¿Eso fue sarcasmo?- se mostró incrédulo y rio.

-Lo digo en serio. No entiendo ese mundo, pero si el hombre que mencionas quiere armar problema tras problema para hacer las cosas como quiere o hacer un cambio enorme, tiene mi apoyo.

-Bueno, quizá después te expliquemos todo lo que es el K-Pop y lo diferente que es nuestro grupo.- me guiñó.

-Bien. Quizá sean mi primer grupo en el género.- Le devolví el gesto.

Eso lo hizo sonrojar y voltearse para que no lo viera.

-Dije, quizás.- enfaticé la segunda palabra.- Tampoco te ilusiones.

Pasé por un lado, noté que su cabeza estaba algo agachada (tal vez por cómo dije las cosas) así que toqué rápidamente su hombro y lo miré.

-Me dices por dónde, quiero ir adelante.- dije entre risas.

-Ya no falta mucho.- me respondió feliz.- Es el único edificio de esta cuadra que está usándose de hecho.

No pasó mucho tiempo para tenerlo cerca.

«Ah, bueno, no estaba mintiendo, supongo.».

Me giré para verlo y estaba señalando el lugar.

-En ese lugar estoy viviendo actualmente, jaja.

Regresé mi mirada al frente. Justamente, un chico moreno de pelo rojo estaba entrando, parecía enojado, seguido de uno de pelo castaño, ése brincaba como conejo sosteniendo el tirante del estuche de su guitarra.

La escena daba a entender que el chico alegre estaba hartando al otro con su voz.

-Curioso.- susurré.

-Prepárate para soportar al que salta.- me dijo.- Y a sentir la indiferencia en todo aspecto del otro.

-¿Son tus compañeros?- le pregunté en lo que volvía a caminar.

-Se están convirtiendo en mis mejores amigos.- contestó alegre.- Mi hermano también es parte del grupo, somos una hermandad, valga la redundancia, jaja.

-Qué interesante.- dije en tono de broma.- Supongo que no les queda de otra por tener que ser una agrupación musical.

-No me desagrada.- me dio una palmada en la cabeza.- Quizá deberías intentarlo, estar en un grupo de algo, rodearte de personas con tus intereses.

-¿Yo?- solté una carcajada.- Sólo tengo a una persona en mi vida,  me basta y sobra. Además sería muy abrumador tratar con gente, peor aún ser un artista.

-¿Y por qué llevas en tu mochila un trípode?- señaló lo mencionado levantando ambas cejas.- Casi lo escondes bien, pero se está asomando.

-Es diferente.- me apresure a decir.- Soy una exploradora urbana. Grabo los lugares que visito, es historia, información… eso.

Sonreí intentando mostrarme segura, el chico se quedó aguantando una risa por unos segundos y luego lo soltó en una tos fingida.

-¿Y tienes canal?- me preguntó intentando no reír.

-Claro que sí.- contesté con el ceño fruncido.

-En teoría eso te hace un artista.- rio un poco.- Haces esos videos retratando lugares abandonados. Historia, información. Eso.- Enfatizó lo último en tono de broma.

-Es diferente, bobo.- caminé hacia el edificio.- Soy exploradora urbana y amante de lo paranormal. Ustedes son muñequitos manejados por una empresa, que deben interpretar canciones y ser, casi perfectos.- dije lo último devolviendo el tono burlón.

-¿Negro y rosa?- preguntó sarcástico.- ¿Así como lo creepy y lo kawaii?

«Qué manera de verlo.»

Escuché que se me acercaba.

-Negro y arcoíris.- solté sin dejar de caminar.- El rosa se queda idiota a un lado del mundo al que formas parte.

-No tiene sentido lo que dijimos.- se me adelantó y volvió a tomar mi brazo.- Pero de verdad me agradas.

Escuché una pequeña risa de su parte.

-Pues también me agradas, un poco, porque aún no me baño.- contesté apartando mi brazo de su agarre.

Cuando entramos al edificio alcancé a ver un poco a alguien bajar por unas  escaleras, daban a un piso abajo.

Pasamos esa entrada-recibidor-cocina, ahora estábamos como en un pedazo de gimnasio, al frente en ese mismo pedazo había un mueble gigante que rodeaba tres mesas.

Pero regresé mi atención a las escaleras que había observado.

-¿Por qué están ahí?- intenté ver mejor.

-El edificio original era un spa con gimnasio, Hayashi tuvo que hacer cambios radicales en él para tener habitaciones útiles, incluso utilizó el sótano, que es a donde llevan las escaleras, antes era una bodega. Pero también, hizo un segundo sótano.

-Y eso es como…- me sorprendí.

-¿Dinero tirado a la basura? Tal vez.- suspiró.- Porque aún no decide si nos quedaremos aquí o comprará el terreno más grande en New Crest.

-Dude, eso sería más dinero.- me quejé.- Acaso ese señor ca-

-¡SETH!- un grito extraño y exageradamente alegre me interrumpió.

-¿Podrías no gritar así, Kasen?- se quejó tocándose las orejas.- Estamos cerca.

Ambos se abrazaron y yo estaba ahí, parada sin saber nada, incómoda.

-¡Lo siento!- el chico me miró con una sonrisa grande y extendiendo una mano.- ¿Cómo te llamas? Soy Kasen, líder de-

-Va, ya entendí.- le interrumpí.- Me llamo Greslyn.

Tomé su mano y la sacudí lentamente.

-¿Es Daniel en versión mujer?- le preguntó al otro sin dejar de mirarme.

-No.- rio.- Es como cinco o seis niveles menos.

-Ya veo.- me soltó y volvió a sonreír.- ¿Eres amiga de Seth?

-¡Sí! Vino a-

-No, apenas y lo conozco.- le interrumpí.

Los dos me miraron, Seth confundido y algo triste, el otro chico comenzaba a reírse, pero intentaba no hacerlo.

Comenzaba a sentirme un poco incómoda, estaba sudada y seguramente mi olor de ‘viajes seguidos absorbiendo el ambiente’ estaba más que presente.

Es mi única opción, me doy un baño, una ducha o lo que sea con tal de sentirme limpia y fresca, tengo que soportar un poco más.

Sentí una palma pequeña en mi espalda posándose lentamente, no era ninguno de ellos claro estaba.

«No sé si eso significa algo como, expresa tu incomodidad o un lárgate de aquí, ¿sabes? »

-¡Ustedes!

Los tres seguimos la voz, provenía del piso de arriba, en donde estábamos no había techo así que podíamos ver las escaleras que daban al piso de arriba. Se veía todo increíble y espacioso.

El chico que nos gritó estaba cerca del barandal como si hubiera querido bajar. Era quien había visto entrar como enojado.

Pelirrojo, de piel morena y mirada seria, quizá de pocos amigos.

-Dos deberían estar acá arriba moviendo el trasero.- los miró enojado, después a mí, de nuevo serio.- ¿Tú quién demonios eres?

El tono de su pregunta era demasiado hostil y frío al mismo tiempo.

-¡Greslyn, su alteza!- exclamé haciendo una reverencia exagerada.

-Tienes nombre de bruja.- se burló.

-¿Cómo te llamas? No creo que sea mejor que el mío.- contesté un poco sarcástica.

-Daniel.- sonrió de lado levantando la ceja izquierda.

-…- incliné un poco la cabeza y crucé mis brazos.

«Es demasiado normal… me silenció»

-¿Qué haces aquí? No te conozco.

De nuevo estaba usando un tono defensivo… Puse mi mejor sonrisa y me forcé a sonar tranquila, pues me estaba sintiendo atacada.

-Pues tu amigo sí que me conoce.- alcé la cabeza.

-¿Pero no acababas de decir que no?- el pelo castaño irrumpió mi mentira.

-Idiota.- lo miré enojada.

-Eh, s-solo tenía duda. Quizá escuché mal.- me contestó un poco apenado y con voz nerviosa.

-¿Qué le acabas de decir a Kasen?- el demandante alzó la voz.

Bajó de prisa, con pasos firmes y una mirada que demostraba un enojo total, incluso cerraba un puño.

En seguida, el chico que me había traído se me puso enfrente, ya me estaba dando la espalda cuando habló.

-Greslyn no tiene malas intenciones.- miró al defendido por el pelirrojo.- Tampoco quiso hacerte sentir así.

-Lo siento.- secundé de inmediato.- Fue un impulso.- reí para ocultar mis nervios.

-Lo mismo me dice Daniel, jeje.- me respondió con una risa tierna.- Te perdono.

-¡Pero es diferente!- apeló el mencionado.

-¿Son pareja?- me apresuré a preguntar.

-¡No soy un maldito gay!- exclamó el moreno.

-¿¡Qué cosa preguntas-te?!- el otro gritó, respondiendo a la par, casi al borde de un colapso nervioso.

«Va, si lo son.» Quería evitar una carcajada e hice lo imposible por conseguirlo, aunque no dudo haber sido muy obvia.

-No diré nada.- sonreí.

-¡Pero no es mi novio!

-¡No somos pareja!

Miré al otro chico.

-Me tengo que bañar, si no puedo hacerlo aquí buscaré otro lugar.- solté un poco de aire en señal de desesperación.- No puedo tomarme este viaje tan a la ligera, porque no tengo dónde quedarme y-

-Podrías quedarte aquí.- me interrumpió.

-No se va a quedar.- interfirió el pelirrojo.- Apenas se conocieron, ¿cierto? Eso NO está bien.

«Qué bueno que este si tiene sentido común.»

-Ay, yo si quiero que se quede.- dijo el chico castaño, todo feliz, como si todo fuera tan natural como conocernos de años atrás.

El pelirrojo hiso una mueca con desagrado mientras lo miraba fijamente.

-Pues ustedes dos se encargan de pedir permiso a Hayashi, porque yo no quiero problemas.- movió su mano para demostrar que se negaba a la idea y nos dio la espalda.

Se dirigió a las escaleras para subir, sin mirar atrás o detenerse volvió a hablar una última vez.

-No tarden con eso porque debemos ensayar.- se detuvo en seco.- Y a ti no quiero verte por aquí.

Dicho lo último con un volumen fuerte, continuó su camino.

Sentí una mano apoyarse en mi hombro.

-No te preocupes, no lo dice en serio.

Giré para ver, era el chico que me trajo.

-¿Cómo te llamabas?- pregunté para evadir el hecho de que estaba sintiéndome con ansiedad.

-Seth.- me sonrió.

De pronto el chico castaño se nos acercó, aunque no dejaba de ver hacia donde el gruñón se había ido.

-Es extraño que se porte TAN a la defensiva.- apretó el tirante de la funda de su guitarra.- Al menos, nunca lo había visto tan así, ni siquiera conmigo, o Seth, o Drew… Es muy raro.

-Tiene razón. Puede ser indiferente, frío y malhumorado, pero no es alguien que se muestre como “enemigo” a la primera.

Bueno, si lo sentí como enemigo, incluso le faltó poco para doblarme y destruir mis intentos de ser alguien social. No soy social, me aterra socializar.

«Oye, sentí una vibra muy pesada en él.» Suspiré, después sentí su presencia detrás de mí, como si fuera alguien de mi edad intentando abrazarme, pero quedándose en el intento bajando los brazos, justo detrás de mí, queriendo consolarme. No terminó de hacerlo.

Comencé a escuchar ruido blanco como cuando no hay señal en una radio o televisión, era lejano pero presente. Quería comunicarse conmigo.

-¿Greslyn?- era la voz de Seth, igualmente estaba lejana, entrecortada.

Lo miré.

-¿Tienes algo en el ojo?- el otro chico se me acercaba a la cara.

«No aquí, si cambió el color del iris no sabré cómo explicarlo…»

-Estoy bien.- me obligué a decir confiada y parpadee con velocidad.

Ambos se miraron confundidos, luego me observaron.

-Quizá fue una lagaña.- dijo Seth entre risas.- Hay que buscar al señor Hayashi.

-Debe estar en su oficina.- secundó el otro con voz relajada, me miró un par de segundos sonriendo y luego miró a Seth.- También hay que buscar a tu hermano.

-Ese debe estar jugando con el gato.

Ambos caminaron hacia las escaleras para el sótano, jugando entre ellos con golpes o empujones mientras seguían hablando.

Caminé despacio para intentar controlarme, iba a ir con ellos para dar la cara si era necesario, por ejemplo, si no podía usar su baño; comencé a idear varios escenarios en lo que el ruido blanco continuaba de fondo en mi cabeza.

«No tardes en decirme algo o esto empeorará. No es el momento, ni el lugar.» Me sobé ligeramente la cien con ambas manos alentando mis pasos. Después tomé aire y continué el camino a paso normal.

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